domingo, 13 de septiembre de 2015

Glaciar Aletsch

El último fin de semana de agosto, las previsiones meteorológicas eran inmejorables. Nuestro chófer, un amigo y compañero de trabajo, estaba de vuelta de sus múltiples viajes y no nos costó convencerle para que nos llevara al que es el mayor glaciar de la Europa continental, el Aletsch.


De entre todos los miradores que hay, elegimos el Eggishorn, desde donde se divisa toda la curva del glaciar. Un par de teleféricos salvan la altura entre Fiesch, la población que hay en el valle, y nuestro destino. Aferrábamos nuestras cámaras mientras otros cargaban con sus equipos de parapente. ¡Qué valor!



La vista es, en efecto, impresionante. Más aún si disfrutamos de un bonito día, soleado y sin nubes como el de hoy. A lo lejos divisamos el Matterhorn.




El glaciar nace cerca del Jungfrau a unos 4.000 metros de altura, y baja en tres lenguas que confluyen en la Plaza de la Concordia, el punto donde es más espeso (900 metros).




Algunos datos que he sacado de la Wikipedia: tiene 23.6 km de largo por uno y medio de ancho. Con una superficie de 117.6 km cuadrados, avanza más rápido de lo que uno podría esperar, unos 180 metros al año.



Se estima que ahora es 2.5 kilómetros más corto que en 1850 y que ha perdido unos 100 metros de espesor. En las fotos se pueden ver claramente las marcas que corren paralelas al hielo, mostrando la franja en la que aún no ha crecido la vegetación.

Después de almorzar cerca del mirador, ascendimos un poco más hasta alcanzar la cumbre del Eggishorn, a 2927 m de altitud. No es que fuera ninguna hazaña, pues partíamos desde bien alto, pero no hay senda, sino un montón de piedras inestables, así que no la recomiendo a quienes sufran de vértigo.Caminante, no hay camino, te lo tienes que buscar entre este montón de piedras.








La vista desde allí es parecida, pero basta mirar hacia abajo para darnos cuenta del precipicio que se abre ante nosotros.







En la entrada sobre Liechtenstein publiqué una foto en la que salían un par de amigos, lo que produjo algunas confusiones. Yo no aparezco en aquella foto del km 0, pero sí en esta otra.