miércoles, 11 de mayo de 2016

California X – Lago Tahoe

A pesar de las muchas horas de vuelo hasta San Francisco, y aprovechando que habíamos aterrizado a una hora muy decente, recorrimos los primeros kilómetros del viaje con la vista puesta en este lago, primera de las atracciones turísticas que teníamos pensado ver.

Íbamos sin reserva, pero nos fue fácil encontrar un motel en la localidad del mismo nombre, por lo que a la mañana siguiente estábamos listos para dar la vuelta al lago.

Ya el primer punto, la bahía Esmeralda, es uno de los más bonitos.






Desde allí, en sentido de las agujas del reloj, fuimos pasando por varias poblaciones minúsculas, ya que en realidad los edificios están esparcidos por toda el área. Playas de arena se alternaban con otras de piedras y con pequeños puertos deportivos.





Era domingo y había mucha gente, en su mayor parte locales que acudían para refrescarse en aquel cálido día de junio. Nos costó encontrar dónde comer y los precios nos parecieron demasiado caros.


Pero el paisaje era bonito, y el color del agua invitaba a darse un baño, cosa que no hicimos, ya que teníamos mucha carretera por delante hasta Yosemite. Sí que nos detuvimos en varios miradores, e incluso caminamos un poco bajo un sol de justicia.







Habíamos leído que las frecuentes sequías habían afectado al lago, pero aun así nos gustó mucho el lugar, y el desvío mereció claramente la pena.