Ya habíamos visto aquí,
este volcán costarricense desde el hotel donde estaba
hospedado.
Con sus 1.670 metros de altura, el Volcán Arenal se
encuentra en la provincia de Alajuela, muy cerca de la población de La Fortuna.
Esa tarde nos llevaron de excursión por la falda de la montaña, por el mismo
lugar en el que fluyó la lava durante su última erupción, en julio de 1968.
La vegetación ha crecido
mucho desde entonces y el paseo fue muy agradable, ya que no hay que salvar
grandes desniveles. Por el camino vimos algunas flores y las orquídeas lucían
preciosas.
A pesar de las nubes
amenazantes que cubrían gran parte del
volcán, no llegó a llover. El sol
iluminaba el primer plano en ocasiones, haciendo que éstas destacaran aún más.
A lo lejos, se observa el lago que habría de cruzar un par de días más
tarde.
Me llevé sólo la cámara pequeña,
lo que sería un grave error, porque tuvimos la oportunidad de ver un precioso
tucán, cuyas fotos me quedaron horrorosas por falta de zoom.
Toda esta zona forma parte de un parque nacional creado en 1991. La
erupción de 1968 arrasó los pueblos de Tabacón y Pueblo Nuevo, falleciendo unas
noventa personas.
Estuvimos buscando monos de cara blanca, pero los
pocos que vimos estaban muy alejados y no los pudimos apreciar bien.
Fue una buena forma de pasar la tarde, conociendo un
poco más de este maravilloso país.



