sábado, 17 de agosto de 2013

Rigi I – Ascenso a la cumbre

Ya sabéis que este blog no sigue un orden cronológico, ¿verdad?

Aprovecho que seguimos con buen tiempo para hacer una de las excursiones típicas desde Zug, el Rigi. Primero tomo un tren a Goldau, para enlazar con el tren cremallera que me llevará hasta Rigi Kulm, la cima.

Los 1800 metros del Rigi no son gran cosa, pero estamos en una parte de Suiza muy llana que apenas se alza 450 metros sobre el nivel del mar, así que la montaña parece más alta de lo que es en realidad.

Una vez en la cumbre tengo la intención de caminar un poco y bajar luego en el tren rojo hasta Vitznau. Allí tomaré un barco hasta Lucerna, donde otro tren, el cuarto del día, me llevará de vuelta a Zug.





Por el camino vamos atravesando un bosque con varias cascadas, pero arriba no hay árboles debido a la altitud. Lo que si hay son unas vistas impresionantes.





El tren nos deja en la misma cumbre y sólo hay que andar unos 200 metros. El camino de la derecha es un poco más largo, menos empinado y ofrece estas vistas del lago Zug.




Zug está en la esquina superior derecha de la foto y la orilla derecha supone mi paseo de muchos domingos. Hasta Walchwil hay 10 km y caminando tres más llegas a Arth. El e-book y la cámara me suelen acompañar.





Mirando hacia el otro lado encontramos el lago Küssnachter, que en realidad es sólo un brazo de un lago mayor.



Desde aquí inicio el descenso, pero eso lo dejamos para otra entrada.





sábado, 18 de mayo de 2013

Una pausa


Amigos,

Esto no es una despedida, sino un hasta pronto. Mi vida cambia y tengo que "emigrar" a Suiza porque mi trabajo ya está allí y no quiero quedarme atrás. Esta vez haré una maleta más grande de lo habitual y la llenaré de la misma ilusión que me llevó a Bruselas hace diecisiete años.



Las ocupaciones de este último año me han mantenido demasiado lejos de vosotros, y los próximos meses serán aún más absorbentes. Toca esforzarse más de lo habitual, y como no me siento cómodo espaciando mis visitas por vuestras bitácoras, ni haciendo las cosas a medias, prefiero hacéroslo saber y leeros cuando me sea posible.

Prometo volver cuando las aguas se hayan calmado, porque me gusta este mundo. He encontrado gente fantástica a la que no pienso olvidar y me he divertido mucho. Mi correo, que podéis encontrar en mi perfil, sigue abierto para lo que queráis.

Desearos a todos que seáis felices. Yo pienso aprovechar la estupenda oportunidad que me ofrecen y seguir viviendo como hasta ahora: a tope.