lunes, 15 de noviembre de 2010

Las Cascadas de Agua Azul

Como ya sabéis, en mayo pasado estuve de vacaciones en México, recorriendo el sur del país en busca de ruinas mayas, ciudades coloniales y paisajes. Fueron demasiados kilómetros, en un mes especialmente caluroso, pero mereció la pena el esfuerzo.


Habíamos salido bastante temprano de San Cristóbal de las Casas, porque la carretera hasta Palenque está llena de topes (badenes) y hay que hacerla despacio. El paisaje de Chiapas, muy verde, era completamente diferente al que había visto en 2006 en el norte del país.



Antes de llegar a Palenque, cuando faltaban unos 60km, nos detuvimos en este paraje, espectacular a más no poder. Son las llamadas Cascadas de Agua Azul, que se forman en dos afluentes del río Otulún.



Al ser sábado, había bastante gente refrescándose en estas piscinas naturales de color turquesa.

Están rodeadas de un bosque subtropical muy frondoso. La sombra se agradecía, porque el sol pegaba lo suyo.



La Lonely Planet pedía precaución a la hora de visitarlas, porque a veces se producen asaltos a turistas y porque el área está controlada por los zapatistas, pero yo no tuve ningún problema. Lo único que me recomendó el guía fue que no me internara por senderos solitarios.




Se aconseja ir en época seca, ya que las intensas lluvias les hacen perder ese color tan atractivo.


lunes, 1 de noviembre de 2010

Monreale

Hoy nos vamos de nuevo a Sicilia, a una ciudad que dista pocos kilómetros de Palermo y que merece una visita por su espléndida catedral. Fue construida por Guillermo II, un rey normando que había soñado que allí se encontraba un tesoro oculto por su padre.



El interior de la iglesia está decorado con mosaicos, que cubren casi 6.000 metros cuadrados y para los que se necesitaron más de dos toneladas de oro.





Este claustro forma parte de un monasterio benedictino que se encuentra adosado a la catedral. Son 228 columnas muy bellamente decoradas y muy originales. Yo al menos, no he visto ninguno parecido.






Este claustro forma parte de un monasterio benedictino que se encuentra adosado a la catedral. Son 228 columnas muy bellamente decoradas y muy originales. Yo al menos, no he visto ninguno parecido.

Los capiteles son románicos, del siglo XII.





Los fustes de las columnas también están decorados.


Como podéis ver, tuvimos un día muy soleado.



Algunos detalles más.



Desde aquí pusimos rumbo hacia el sur, recorriendo la costa oeste de Sicilia. Os muestro algunas fotos para que os hagáis una idea y os animéis a visitarla.





Sicilia no acaba aquí, ni mucho menos. Volveremos en más ocasiones.