lunes, 5 de febrero de 2018

Vietnam VIII - Hoi An II

Continuamos nuestro paseo por esta ciudad costera del centro de Vietnam. En la entrada anterior habíamos visto el famoso puente japonés y algunas casas de antiguos comerciantes chinos y japoneses. Hoy nos detenemos ante las vistas de los edificios que hay en la otra orilla del río.




Tampoco pueden faltar los coloridos templos, en los que kilómetros de incienso arden sin pausa. Todo está limpio y cuidado. La gente acude a ellos con respeto y en silencio.





En el interior, las fuentes son un exceso, al menos para nuestros ojos occidentales.




Esa limpieza se extiende a las calles, donde una mujer camina llevando una bicicleta de la mano, sabiéndose observada y deseada.




Otros se preparan para la llegada de los clientes. Los locales siguen con su vida, como si no hubiera turistas, con sus puestos de frutas, sus bicicletas y sus tiendas. Hay cafés y restaurantes por todas partes.










Los farolillos de colores se iluminarán por la noche, pero de momento descansan.




Ya volveremos con otra entrada nocturna, pero antes seguiremos recorriendo otros lugares del mundo, que hay que variar de paisaje.

16 comentarios:

silvia de angelis dijo...

Paesi esotici, in cui osservare usanze e costumi, completamente diversi dai nostri
Fotografie molto belle e caratteristiche
Un saluto,silvia

Nélida G.A. dijo...

¡Qué bonito recorrido, Tawaki!
Oriente tiene mucho que mostrar y nosotros mucho que admirar.
Justo esas dos palabras que empleaste, silencio y respeto, es lo que siempre me transmiten los Templos Orientales como los que nos muestras en esta entrada.
Todas las fotos me gustaron, pero la número 2 dentro de su sencillez, me dijo muchas cosas. Me gustó. Esos dos hombres debajo de la sombrilla viviendo sus días.
La foto de la chica con la bicicleta, te quedó muy chula. Tuviste un ojo oportuno para pillar el momento de ellos mirándola o admirándola.
La fuente me recordó a esa decoración sobrecargada que he visto en algún restaurante oriental de por aquí. A nuestros ojos resulta exagerado, cierto.
No dejará de sorprenderme nunca cómo manejan las sandalias esclavas con calcetines (o medias) sin caerse!!! Si yo lo intento, me caigo seguro...
Como las getas de las geishas.
Las costumbres y la práctica.
La foto de la fruta me gustó mucho, me sugestionó y me inundó un rico olor sin moverme de aquí.
Espero el paseo nocturno, debe ser precioso y muy agradable ver esos faroles encendidos.
Gracias por enseñarnos y compartir tu experiencia.
Un beso.

Mari-Pi-R dijo...

Las vistas del rio me parecen muy buenas, recuerdo bien que siempre había mucho ambiente por su alrededor así como el mercado en el cual se puede sacar buenas tomas por sus productos y escenas del momento.
Un abrazo.

Silvia E.D. dijo...

Cuántos lugares extraordinarios, extraños para nuestros "ojos occidentales" como bien decis. Gracias por compartirlos. En un momento,pasé de occidente a oriente maravillada con todo.
Beso!

unjubilado dijo...

Que distinto lo que nos enseñas, de la imagen que muchos tenemos de las películas sobre la guerra del Vietnam.
Incluso he recordado un artículo mío sobre una ejecución en febrero de 1968... más que ejecución fue asesinato, pero es lo que entonces ocurría muy a menudo.

ñOCO Le bOLO dijo...

·.
Da gusto pasearse a lo largo y ancho de tus fotografías. Ampliada una se pueden ver todas seguidas como si fuese una presentación, y el viaje se hace más agradable.
Seguiremos viajando contigo.

Un abrazo Javier

· LMA · & · CR ·

Tawaki dijo...

Silvia de Angelis, los lugares lejanos y diferentes siempre nos llaman más la atención.

Nélida G.A., a veces hay suerte y se presenta alguien que te llena la foto casi sin quererlo. Son momentos que duran apenas un instante y eso les da más valor. Todo es tan diferente, la forma de vestir, de comportarse, la arquitectura, el tráfico... Es una suerte poder apreciar lo diverso que es nuestro planeta, la cantidad de formas de vivir que tiene el ser humano.

Mari-Pi-R, sí, es verdad, al menos en esa época del año las riberas bullían de actividad al caer la noche. Es una entrada que tengo preparada y que publicaré en algún momento, porque nos llamó mucho la atención.

Silvia E.D., es que somos una especie muy diversa, y las costumbres de un lugar poco o nada tiene que ver con las de otro país. Es parte del encanto, al menos para los que disfrutamos viendo cosas diferentes.

Un jubilado, es que la televisión y el cine solo nos muestra una parte muy pequeña. Me pasó lo mismo en Sicilia, por ejemplo, otro lugar que intento traeros con los ojos con los que lo vi yo. Vietnam ha sufrido guerras en los últimos 1000 años, pero solo se recuerda una. Es un pueblo laborioso y orgulloso que siempre ha luchado por su independencia, y vale la pena conocer su historia.

ñOCO Le bOLO, sí, hay que ampliarlas para verlas mejor. Es algo que se me olvida decir porque pienso que ya lo sabéis, pero merece la pena. Me alegro de que te gusten.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Una mirada... dijo...

Retomo lo ya expuesto en el comentario de la anterior entrada: qué apacible resulta el paseo ilustrado, todo tan tradicional que parece que el tiempo se ha detenido entre los edificios y los frutos expuestos.

RosaMaría dijo...

Qué lugar tranquilo, trasmite serenidad. Las fotos estupendas, las primeras con el reflejo en el río geniales. Qué río es? Me encantaría probar esas frutas y verduras estupendas, me llamó la atención que sacaran agua de afuera, ¿es sólo en los puestos o no tienen agua adentro? En estos días por aquí en el barrio chino, hay fiesta, porque se celebra el año nuevo chino, suelo ir pues es un paraíso ver verduras y pescados pero no expuestos sino en un gran supermercado con salsas, fideos y todo lo que me gusta... pero fuera de la fiesta pues es un gentío importante y agobiante.
Gracias por este paseo tan estimulante a pesar de la tranquilidad, pues pide ver más. Besos

Ela dijo...

It looks like a great place to visit! Thank you for the fantastic photo report of your trip!
Greetings

Almatina dijo...

No hay nada mas limpio
que el ojo nuevo
curioso
te lo mira por primera vez
como un niño.

Laura. M dijo...

Me gusta ampliar las fotos así se aprecian más los detalles, y si son de otras de otras culturas y su forma de vida mejor, siempre nos muestras muy bien. Preciosos reflejos en el río, esos son igualen en todas partes :))
Buen martes.
Besos.

nélida dijo...

Me encantó. Parece como si todo el día fuese una gran fiesta de colores. La foto de la mujer en bicicleta, la que se sabe observada y deseada, está muy buena.
Precioso recorrido.

Tawaki dijo...

Una mirada, la verdad es que da gusto pasear por sus calles. A pesar de la orientación turística actual, uno tiene la impresión de que es muy real.

Rosa María, es el río Thu Bon, o Tho Bon en inglés. El agua está presente por todas partes, ya que ellos hacen vida en las aceras, frente a sus negocios. Siempre están regando, fregando o incluso lavándose el pelo. Las calles están muy limpias en general. El lugar es precioso y da gusto sentarse en las terrazas a ver pasar gente.

Ela, lo es, y lo pasamos en grande observando tanta diversidad. Son formas de vivir muy diferentes a las nuestras.

Almatina, intento conservarlo a pesar de la edad y los viajes, porque solo así se disfruta plenamente de las cosas.

Laura M. esa es la idea, ampliadas se ven mucho mejor. Es una ciudad muy fotogénica en la que siempre hay algo que llevarse al objetivo.

Nélida, a ello hay que sumar que en algunas calles se escucha música clásica de lo más relajante. Da gusto pasear, detenerse, observar. Todo es muy diferente, pero hombres y mujeres son los mismos en todas partes. Me encantaría poder volver mañana mismo.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

RosaMaría dijo...

Todo es tan interesante, inclusive tus respuestas a los comentarios que amplían más lo expuesto. Gracias. beso

Tawaki dijo...

Rosa María, aquí se intenta siempre dar un buen servicio al cliente ;)) Gracias a ti.