domingo, 19 de octubre de 2014

Roma IV - La Fontana de Trevi

Mi segunda visita a Roma y a la famosa fuente, tuvo lugar en mayo de 2011. Había quedado con Anita Ekberg pero no fui capaz de encontrarla entre tanta gente congregada a última hora de la tarde. Para mí que me dio plantón.

Como otras veces, acudo a la Wikipedia para complementar mis fotos.


La fuente está situada en el cruce de tres calles, en pleno centro de la ciudad, y tiene unos cuarenta metros de punta a punta, lo que la convierte en la mayor de las fuentes barrocas de Roma. Se encuentra donde terminaba el acueducto más corto (sólo 22km) de entre los que abastecían la ciudad.




En 1629 el papa Urbano VIII pidió a Bernini un proyecto para renovar la fuente anterior, pero el fallecimiento del primero frustró la idea. Al final fue Nicola Salvi, a pesar de haber perdido el concurso para la construcción, el encargado de llevarla a cabo. No obstante, son muchos los detalles que debemos a Bernini, entre ellos el haber situado la fuente al otro lado de la plaza para que el papa pudiese verla desde el Palacio del Quirinal.



Los trabajos empezaron en 1732 y se terminaron treinta años más tarde, cuando el Neptuno de Pietro Bracci fue situado en el nicho central. Las estatuas de Abundancia y Salubridad, en los nichos laterales fueron esculpidas por Filippo della Valle.




La fuente ha sido restaurada en varias ocasiones, la última de las cuales está teniendo lugar este año.




El telón de fondo es el palacio Poli. Dos tritones guían la carroza en forma de concha de Neptuno domando, sendos caballos de mar.






Existe la costumbre de tirar monedas a la fuente, unos 3.000 euros al día, según las estimaciones, pero yo soy contrario a contaminar el agua. Aquí son recogidas regularmente, pero la gente se acostumbra y termina por tirar dinero en plena naturaleza, donde a mi parecer sí tiene un impacto medioambiental.