sábado, 20 de septiembre de 2014

Egipto IX – Templo de Edfu

Remontando el Nilo llegamos a este templo maravilloso de Edfu situado en el Alto Egipto. Como de costumbre, la mayor parte de la información la he sacado de la Wikipedia.


Nada más descender del barco nos encontramos con este pilón que nos deja con la boca abierta. Los templos están convenientemente situados a la orilla del río y hay que caminar poco, muy a mano para el turista, aunque no fuera esa la intención de los egipcios.





Atravesamos esta entrada monumental y descubrimos uno de los templos mejor preservados de todo Egipto. Está dedicado a Horus, representado por un halcón.




Sólo es el segundo día del viaje y no sé cuántos templos llevamos ya a las espaldas, pero cada uno es diferente del anterior. Nuestra capacidad de asombro no tiene límites.

Las abundantes inscripciones nos permiten conocer muchos detalles sobre la religión, los mitos y la cultura del periodo romano helenístico. Las paredes son tan altas que nos quedamos sin ángulo para las fotos. Los detalles son infinitos.    







El templo fue construido en la época Tolemaica, entre el 237 a.C. y el 57 a. C. sobre un edificio anterior más pequeño también dedicado a Horus. Tiene 36 metros de alto, 36 de ancho y 79 de largo.

El interior también está adornado con relieves, mientras que el santuario se encuentra en el centro, rodeado de nueve capillas. Pasillos y más pasillos nos llevan de una sala a otra entre un mar de columnas.











A lo largo de los siglos quedó enterrado hasta una altura de doce metros. En 1798 una expedición francesa lo descubrió para el mundo occidental y el 1860 Auguste Mariette, un egiptólogo francés, comenzó los trabajos para liberarlo del abrazo de las dunas del desierto.

A nuestra salida, la luz del ocaso nos ofrece estas vistas inolvidables.