martes, 7 de agosto de 2018

Eslovenia VIII - El castillo de Bled

Nueve años hace ya de mi viaje a Eslovenia y creo que se nota en las fotos además de en las canas que me han salido desde entonces. Hoy nos acercamos al castillo de Bled, que está muy cerca del lago del mismo nombre, uno de los iconos turísticos del país.

Edificado en lo alto de un pico, la fortaleza nos mira desde arriba. Por un lado, se asoma a un precipicio, mientras que el acceso es mucho más cómodo por el otro. No obstante, el camino de entrada no deja de ser empinado.




Es el castillo más antiguo de Eslovenia y el más visitado. Aparece mencionado ya en 1011, cuando el emperador Henry II lo dona a los obispos de Brixen; en 1278 pasaría a ser propiedad de los Habsburgo.




El mismo sol que no quiso aparecer cuando lo fotografiaba desde la otra parte del lago es el que me obliga a sacar las vistas a contraluz.



La torre, románica, es la parte más antigua del castillo, que fue completándose con la adición de más elementos y con diversas mejoras a lo largo de la Edad Media. Hay varios edificios que se disponen alrededor de patios,







así como una capilla del siglo XVI que fue renovada alrededor de 1700. Fue entonces cuando se pintaron sus frescos.






En el interior encontré esta bañera de zinc.


Ya sabéis que Eslovenia me sorprendió muy gratamente y que no me importaría volver por allí mañana mismo.