martes, 15 de abril de 2014

Castillo de Praga

Más que de un castillo se trata de una pequeña ciudad, con sus calles, sus plazas, palacios e iglesias. Miles de turistas la visitan a diario y hay tanto que ver que fácilmente se nos va un día entero. Con 570 metro de largo y 130 de anchura media, es considerado el castillo antiguo más grande del mundo (Wikipedia).




Los puntos de interés están señalados en un folleto; sólo hay que seguir la numeración para no perderse nada.





Esta fortaleza fue construida por los príncipes de Praga en el siglo IX, aunque en realidad se mezclan infinidad de estilos arquitectónicos. Según nuestra guía más de mil ventanas se asoman al Moldava, que discurre unos metros más abajo.



La catedral de San Vito nos espera encajonada en uno de los patios.





Empezó a construirse en tiempos de Carlos IV, a mediados del siglo XIV pero no se completó hasta 1843. Las torres que se yerguen al oeste no se terminaron hasta 1929. Bajo sus cimientos quedó otra iglesia de planta circular construida por Wenceslao de la que se pueden ver restos.




Subimos a una de las torres y vemos Praga a ambos lados del río.