miércoles, 19 de abril de 2017

Tanzania X - Taranguire II

Hace ya algún tiempo os hablé un poco de este parque nacional de Tanzania, que acoge una gran diversidad de fauna especialmente durante la temporada seca y que debería formar parte de cualquier safari fotográfico por el norte del país.


Dicho esto, hay que reconocer que Serengeti y Ngorongoro le superan en mi humilde opinión, así que todo depende del presupuesto y del tiempo de que dispongamos.

La joya de Tarangire son sus 3.000 elefantes.



Nos habían dicho que aquí los estuvieron cazando hasta hace relativamente poco y que debido a ello, por su supuesta buena memoria, había que tener más cuidado que en otras partes.

La verdad es que nuestro conductor era muy prudente, y no tuvimos ningún encontronazo con ellos. Sólo recuerdo a una madre con su cría que, al estar en mitad de nuestro camino, nos obligó a parar a cierta distancia.

Como de costumbre, lo mejor es respetar la naturaleza y disfrutarla sin molestar a los animales, algo que a veces no se tiene en cuenta, pensando que los clientes buscan emociones innecesarias.

No pueden faltar ni los monos ni los impalas, así como algunos avestruces.






Como siempre, los grandes carnívoros atraen nuestra atención, aunque estos leones estaban un poco lejos y más preocupados en descansar que de nosotros. Repito algunas fotos, recortadas, para que podáis verlos más cerca.









Antes de que nos diéramos cuenta el sol llegaba al horizonte. Era el momento de centrar nuestra atención en otro protagonista: el paisaje.



Ese sería el último safari del viaje. A la mañana siguiente, bien temprano, nos encaminamos hacia Arusha para tomar un vuelo hacia Zanzíbar. Os dejo con unas fotos de las pistas de tierra, junto a las que encontramos baobabs y acacias.