miércoles, 18 de octubre de 2017

Bahía de Halong II – Cueva de la Sorpresa

Con tantas cuevas visitadas, ya me imaginaba cuál podía ser la sorpresa, pero los guías usan los mismos tópicos en todo el mundo y siempre quieren mantener la intriga hasta el final. No se lo reprocho, lo que ocurre es que después de visitar el Perigord Noir en Francia creo que pocas grutas pueden sorprenderme tanto como aquéllas.




Las vistas desde la entrada son espectaculares, con varios barcos atracados en esta parte de la inmensa bahía.    



Los franceses la descubrieron a principios del siglo XX y le dieron ese nombre, pero a mí me gusta más el vietnamita: Hang Sung Sot. La cueva está en una de las muchas islas, en Bo Hon, a unos 25 metros sobre el nivel del mar. Tanto me habían asustado con los escalones que al final el ascenso se me hizo corto.




La sorpresa la encontramos en la segunda sala, iluminada por una luz rojiza que no deja lugar a la imaginación. En otros lugares el hábil juego de luces nos descubre dragones esculpidos en el techo.




La cueva es amplia y los grupos de turistas, aunque numerosos, pasan casi inadvertidos. Ellos van más deprisa que nosotros.




Lo que más me gustó es que la tienen iluminada con luces de colores. Creo que las fotos quedaron bien a pesar de la falta de luz. Cada vez estoy más contento con mi cámara.