miércoles, 13 de septiembre de 2017

Yosemite II – Mirror Lake

Siguiendo las recomendaciones, aparcamos el coche y nos olvidamos de él durante todo el día, utilizando el autobús que recorre esta parte del parque para movernos de un punto a otro. Nuestra primera parada fue el Mirror Lake, el lago Espejo en español.
El camino, corto y muy llano, atraviesa un bosque de pinos altísimos tras los que entrevemos algunas rocas de granito.



A nuestro lado discurre el arroyo Tenaya, que no lleva demasiada agua, puesto que estamos a mediados de junio.


Esta excursión era ya popular en el siglo XIX y no parece que la afluencia de turistas haya disminuido desde entonces, porque había gente por todas partes. Aunque estamos en territorio de pumas, y no conviene perder de vista a los niños pequeños, creo que los animales debían salir corriendo, espantados ante tanta actividad humana.




En realidad, Mirror Lake no es un lago propiamente dicho, sino una charca, una extensión de agua poco profunda que se forma con la nieve fundida y que a veces llega a desaparecer en los meses más cálidos. Un poco más adelante había menos gente, y los reflejos eran preciosos.




Las altas temperaturas han secado en parte el lago y es fácil desplazarse de una zona a otra. Basta con mirar dónde se pisa.




Apenas vimos algunas aves, además de las típicas ardillas, pero el paisaje nos compensó con creces.


Nosotros anduvimos solo por la parte más transitada del parque, pero creo que merece la pena alejarse un poco de las multitudes y explorarlo por tu cuenta. Claro que para eso primero hay que mejorar la forma física.    

9 comentarios:

silvia de angelis dijo...

Immagini di straordinaria bellezza, che ho molto apprezzato
Un caro saluto,silvia

unjubilado dijo...

Bonitas fotos, ahora digo yo, las ardillas tendrán que estar en plena forma para subir a lo alto de esos enormes pinos sin ascensor.
Ya me imagino donde se fraguó la expresión, "más grande que la copa de un pino".

Nélida G.A. dijo...

Bonita excursión y bonito lugar. Tan particular y tan reconocible en fotos aunque nunca se haya viajado por esos lares.
Con tu primera foto me llegó, en directo, el olor a pinos y a pinocha seca.
El Mirror Lake también estaba precioso cuando lo fotografiaste, pero con más agua (nieve fundida) y los árboles más verdes, los reflejos son espectaculares, gana más a la vista.
Gracias por compartir la experiencia.
Un beso.

Una mirada... dijo...

La verdad es que las imágenes y el verbo invitan a recorrer ese espacio y hasta a desear el avistamiento de algún puma oteando la caravana humana que transita por sus posesiones.
Y qué poco importa la caminata cuando el entorno lo merece, ¿verdad?

Rud dijo...

Hola, Tawaki
En verdad cuando viajamos en auto es mejor dejarlo aparcado para no complicarnos. Respecto de la presencia de infinidad de turistas en una región que debería ser un remanso de paz para el ecosistema, los pobres animales deben haber huido por la presencia masiva de seres humanos que también pretendemos encontrar tranquilidad y algo diferente en aquellos lugares para una excelente higiene mental :)
Hermoso el material gráfico y la exposición. Preocupante que se esté secando el lago; aunque la visita haya sido en verano, fuera conveniente hacer algo para impedir la desaparición de un lugar tan precioso. Ciertamente hay que estar en forma para este tipo de bellos recorrido.
Deseo que pases maravillosamente, en familia, con mucho amor y alegría. Salud

Friné dijo...

Si voy por allí pesco fijo, quesque me da por echar en anzuelo en cuanto veo correr el agua

juas

Henry dijo...

Beautiful images you took during your trip!!! Thanks for sharing.
Henry

Ela dijo...

Wow !!! Such a beautiful place !! I admire these beautiful views and wonderful reflections in the water !!
Greetings

nélida dijo...

Cuánto se parecen algunos lugares. Este por ejemplo, me recuerda a una partecita de mi provincia, que se llama La Cumbrecita.
Precioso paisaje, dan ganas de adentrarse más.

besos