Regresábamos hacia Madrid después de
visitar los Arribes del Duero cuando un cartel nos anunciaba este yacimiento
arqueológico. Aparcamos junto a un centro de visitantes al que le faltaban unas
semanas para abrir, pero un guarda descubrió nuestras caras pegadas al cristal
y, muy amablemente, nos abrió la puerta e incluso nos dejó algunos folletos.
Buscando información en Internet para
hacer la entrada he encontrado este vínculo, de donde he extraído la mayor parte
de la información.
Declarado Patrimonio Mundial en 2010,
el yacimiento se encuentra en los márgenes del río Águeda, a unos 15 km de
Ciudad Rodrigo. Fue descubierto en 1988 por Manuel Santonja y Rosario Pérez..
Se trata
de un conjunto de arte paleolítico excepcional, con 645 figuras grabadas en la
roca, como no sin cierta dificultad, espero podáis comprobar en las fotos. He
marcado en rojo algunos contornos para que os resulte más fácil, eso sí, con
peor pulso.
La
técnica es de grabado enciso y piqueteado. Se estima que tienen entre 13-22.000
años, en un momento en el que el clima era más frío y seco que el actual.
Hay un total de 94 paneles que se
extienden a lo largo de kilómetro y medio junto al río, aunque creo que sólo se
pueden ver unos catorce, muy cerca del puente. Parte de la fauna representada
está actualmente extinguida, como el rinoceronte lanudo, los uros o el
megaceros. Otros, como el reno, han limitado su presencia a zonas más frías que
la Península. También encontramos caballos, bóvidos, cabras y ciervos.
He
escaneado las fotos, ya que son analógicas.
Ahora es
necesario reservar para la visita; nosotros tuvimos la suerte de poder hacerla
solos, a nuestro aire, aunque con una información muy limitada. Todo ello
gracias a la amabilidad de aquel señor que nos vio tan interesados.










