lunes, 17 de noviembre de 2014

El Hermitage por dentro I

Ya estoy de regreso de mis vacaciones, de las que podéis encontrar unas pincelas aquí, en mi otro blog.



Como os decía en la entrada anterior, el museo es enorme, inabarcable, así que he dividido su visita en varias entradas. En ésta pretendo daros una visión general de algunas salas que me llamaron la atención.






Como se puede ver en las fotos, la decoración es magnífica, muy variada. Uno no sabe si mirar al suelo o al techo.










Pero los grandes protagonistas son los suelos de madera incrustada. Todos distintos pero igual de impresionantes.






Pasamos junto a la Rotonda de malaquita y seguimos nuestra visita.


Dentro de las Artes Decorativas, nos vamos tropezando con muebles de todas las épocas, porcelanas, vajillas, joyas y tapices, de los que os traigo una pequeña muestra. Casi todos están en muy buen estado de conservación.







Nos tomamos un descanso y dejamos para otras entradas la pintura y la escultura. Aprovecho para recomendar la página oficial del museo, aunque está en inglés.