martes, 3 de julio de 2018

Córcega – Alineamiento de Pagliaju

Os llevo hoy de excursión por el suroeste de Córcega. Estamos en junio de 2012 y aunque el calor aprieta, nuestras ganas de recorrer la isla y descubrir sus monumentos megalíticos se imponen. Desgraciadamente, no es mucha la información disponible, o al menos yo no la he encontrado, por lo que una vez más nos centramos en nuestros recuerdos y en un puñado de fotos.
Una señal al borde de la carretera, un sendero y poco más. Hay que hacer algún que otro acto de fe, porque no se indica ni la dirección exacta ni la distancia, pero el lugar no está lejos y se llega fácilmente.





La sombra es un bien escaso, y cada árbol es un tesoro en el que detenerse. Muy pronto, aparecen las primeras piedras de un total de 258 menhires relativamente pequeños, que están dispuestos en varios grupos.




La mayoría se mantiene en pie, pero la vegetación les va comiendo terreno. Son de la edad del Bronce y se desconoce cuál era su función.




No sé si es que aún era pronto para la temporada turística o si el calor había echado para atrás a más de uno, pero el caso es que estuvimos disfrutando del lugar en completa soledad.




Siento no poder dar más información, pero como digo, ésta es bien escasa, lo que es una lástima, porque me gustaría aprender más sobre estos monumentos tan antiguos.

14 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Me imagino que cada uno bien debe de representar algo distinto, tan solo imaginarlo cuando uno los ve de cerca.
Un buen paseo, saludos.

Senior Citizen dijo...

Que diferencia de este paisaje con los anteriores de Suiza... Interesantes los menhires, pero eso del calor me echa para atrás. Bastante tengo aquí.

Sara O. Durán dijo...

Por lo que cuentas, es de los lugares a los que por falta de señalización, hay que llegar preguntando, pero a vrces, nos indican mal y otras veces, no hay a quien preguntarle. Entonces se llega por instinto, pero al final la paz que se encuentra en su aislamiento, se agradece mucho, je je.
Bello sitio.
Un abrazo.

Tawaki dijo...

Mari-Pi-R, seguro que tenían una función, pero desconocemos cuál era, y son tan antiguos que no nos queda ninguna pista, ningún hilo del que tirar para averiguarlo. Me temo que seguirá siendo un misterio, por lo que solo nos queda usar la imaginación y disfrutarlo.

Senior Citizen, es que habitamos un planeta muy diverso, con grandes contrastes. He intentado representar el calor que pasamos a pesar de ser todavía junio. No quiero ni pensar cómo tiene que ser en julio o agosto. Las sombras son escasas y valen su peso en oro.

Sara O. Durán, el problema es que no había nadie para preguntar, porque todo el mundo estaba trabajando o en la playa, disfrutando de la brisa. Éramos pocos los que nos adentrábamos en busca de estas piedras. Pero el camino desde la carretera es corto y se llega sin problema usando un poco de sentido común. El hecho de estar solos hizo que las disfrutáramos el doble.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Friné dijo...

El paisaje austero recuerda al de la península española
las piedras... no se tenían tiempo libre

Kisss y kissss

unjubilado dijo...

He encontrado algo de información sobre sus orígenes y su función en Wikipedia en francés : https://fr.wikipedia.org/wiki/Palaghju

Nélida G.A. dijo...

Una excursión muy interesante, que nos deja con ganas de saber más (¡bendita curiosidad la de los humanos, si se emplea bien!).
Se nota por tus fotos el calor que hacía, traspasa la pantalla.
El visitar los lugares en esa soledad que describes y que reflejan tus fotos, sin aglomeraciones de turistas, tiene un encanto especial.
Me alegro que lo hayas disfrutado de esa manera y que nos lo compartieras!!!

Córcega tiene un importancia arqueológica enorme, he investigado un poco. He descubierto que "tal vez" la función de estos menhires que nos traes, fuera la de hacer de baluartes defensivos contra pueblos invasores.
Gracias!

Alí Reyes dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Alí Reyes dijo...

Desconocía que existían esos monumentos en Córcega...Bueno, siempre se aprende algo nuevo. Lo mejor de todo es que pudiste obtener unas fotos magníficas.
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En otro orden. necesito que me hagas un favor y es para que descargues y leas la novela que publiqué y me hagas observaciones en vista de una reedición. Se llama LA PROPIEDAD y solo son 24 páginas. la descarga es gratuita ¿cuento con eso mi hermano?
https://freeditorial.com/es/books/la-propiedad

Javier G. dijo...

Bien merece, bajo una respetable caminata y el agobiante calor, tener la fortuna de saborear en absoluta soledad la contemplación de una ceremonia expuesta mediante enormes losas dispuestas en pie y legadas desde hace tanto tiempo.
Saludos.

nélida dijo...

Que interesante. Apenas leí me fui a ver si encontraba algo más, y encontré este blog.

http://xavibartroli.blogspot.com/2013/06/la-corcega-prehistorica-los-menhires.html

Imagino tu alegría al andar solos por semejante paisaje. Si hasta te veo los caninos :)
Las fotos de los cardos marianos me gustan mucho.


La utopía de Irma dijo...

Bonita excursión.

Abrazote utópico, Irma.-

Tawaki dijo...

Friné y tanto que se parece, igual que el sol y el calor. De hecho, bien podría ser parte de la Península; los parecidos son más que razonables. En cuanto a las piedras, quizás se entretenían cambiándolas de sitio.

Un jubilado, muchas gracias, el enlace es muy bueno. Escribí esta entrada hace bastante tiempo y la información que había entonces en la Red era nula. Veo que por fin se han puesto las pilas.

Nélida G.A., la isla está llena de fuertes de la Edad del Bronce, por lo que sí, tenían que defenderse de otras gentes. Con curiosidad, como tú dices, se consigue aprender mucho; es algo que se puede tener toda la vida y cada vez es más accesible. Guardo muy buen recuerdo de ese viaje, quizás porque todo el mundo estaba en la playa y nosotros pudimos ir de un sitio a otro con calma y tranquilidad.

Alí Reyes, creo que hoy terminaré de leer la novela. Mándame un correo (el mío lo tienes en mi perfil) y te contesto.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Javier G., da gusto ver sitios así, donde todavía no han llegado los autobuses llenos de turistas. Se tiene la sensación de descubrirlos, y ello saca al explorador que algunos llevamos dentro.

Nélida, muchas gracias por el enlace, que es muy interesante. Algún día publicaré algo sobre Filitosa, porque también anduvimos por allí y nos gustó mucho. Los cardos eran el único signo de vida. Imagino que si pudieran caminar ellos también se habrían ido a la playa, a remojarse.

La utopía de Irma, me encantan las piedras, así que ya te puedes imaginar lo mucho que disfruté. Córcega es pródiga en monumentos megalíticos, una verdadera joya.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.