martes, 22 de agosto de 2017

México XIV - Teotihuacán II

Ha pasado algún tiempo desde mi anterior entrada dedicada a este emblemático lugar, ya que aquella data de septiembre de 2010 (blog El corazón del escorpión), una muestra más de cómo pasa el tiempo. Ya hace más de once años de mi primera visita a México.

Os contaba entonces algunas generalidades; hoy nos centramos en los principales monumentos y dejaremos algo para una tercera entrada (espero que no haya que esperar otros siete años).

Las vistas desde la Pirámide del Sol son espectaculares. No en vano, hemos ascendido unos cuantos escalones. Es el mayor edificio de Teotihuacán y el segundo de toda Mesoamérica, tiene 71 metros de alto y fue construida en dos fases en los primeros siglos de nuestra era. El nombre se lo dieron los aztecas, desconociéndose el original. Aún hoy se siguen descubriendo túneles bajo ella que quizás puedan aclararnos cuál era su función.






Pero además de ver los monumentos desde fuera, merece la pena visitar los diversos museos y palacios, para aprender algo más de esta fascinante cultura.

La obsidiana es un vidrio de origen volcánico traído de los yacimientos ubicados en la Sierra de las Navajas, el Valle de Tulancingo, en Hidalgo y de las inmediaciones de Otumba. En la fabricación de objetos se utilizaron dos técnicas, una de percusión, que consiste en golpear la pieza con un objeto de mayor dureza, de manera que se obtengan lascas, y otra de presión sobre los bordes para darle el toque final. Podían servir de herramientas o tener un propósito meramente decorativo.


También se utilizaron otros materiales, como la cuarcita, el pedernal o el basalto. Muchos símbolos nos resultan aún desconocidos, sin que ello les reste encanto.





Una maqueta nos da una idea del complejo.


Regresamos al exterior, en esta ocasión para subir a la pirámide de la Luna, que a pesar de ser mucho más pequeña tiene unas dimensiones más que respetables. Se trata de uno de los edificios más antiguos del grupo y tiene 45 metros de alto. Parece que nos toca subir otra vez.




Un descanso para admirar las vistas y seguimos subiendo. La mole de piedras es colosal.




También hay otras pirámides más pequeñas, flanqueando la calzada de los Muertos.


Es mucho lo que se ignora de esta ciudad, pero las diversas excavaciones van arrojando algo de luz. Sabemos, por ejemplo, que la ciudad ya estaba en ruinas cuando llegaron los mexicas, y que había tenido su máximo esplendor entre los siglos III-VII d.C. Se estima que la ciudad, en la que vivían entre cien y doscientos mil habitantes, ocupaba un área de 21 kilómetros cuadrados.

Volvemos a subir al coche para dirigirnos al otro extremo de la zona arqueológica, donde encontramos la ciudadela y la pirámide de la Serpiente Emplumada, descubierta en 1920.



Como os decía al principio, volveremos para echar un vistazo a un par de palacios y museos. Así mismo, en Wikipedia podéis encontrar más información que no he querido poner aquí para no duplicarla.

10 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Estos templos son magníficos de los que uno va visitando uno a través de otro y aunque tengan algo de parecido en si son distintos y los sigue disfrutando.
Un abrazo.

unjubilado dijo...

Menos mal que no hay más pirámides y encima sin ascensor, sin ni siquiera una buena cervecería en lo alto para reponer fuerzas.
Así que se olviden de mi, que mis piernas ya no están para esos trotes, me conformo con tus estupendas fotos.

Laura. M dijo...

Buena información y fotos Javier. Si que merece la pena subir. Espectacular la vista. No hace mucho me trajeron mis hijos también buenas fotos.
Besos.

RosaMaría dijo...

Muy buen paseo. Gracias, yo no podría subir tanto. Me encanta lo que pones, todo es sumamente interesante, imagino la sensación que debe sentirse al estar allí. Abrazo.

Nélida G.A. dijo...

Un lugar único y una cultura que apetece conocer más.
A mi no me importaría subirlas y mira que parecen más pequeñas en fotos de lo que realmente son. El problema vendría al bajarlas, creo que tendría que venir un helicóptero a por mi, en plan rescate. jaja.
La gemoterapia da un valor muy grande a la obsidiana negra, entre otras cosas dicen que sirve para liberar sentimientos oprimidos proyectando en el cambio la creatividad y el arte.
Bueno, se dicen muchas más cosas, el mundo de las piedras y minerales es muy interesante.
Como interesante ha sido esta visita tuya. Esperemos que no pase tanto tiempo en que nos compartas más de este maravilloso lugar. Gracias.
Un beso.

Senior Citizen dijo...

Esas escaleras parecen accesibles, pues me parece recordar que nos has enseñado otras pirámides con los escalones como para gigantes.

Senior Citizen dijo...

¿Los museos donde están? ¿En los propios monumentos de la época?

nélida dijo...

Espectacular.
¿Sabías que las obsidianas eran utilizadas por los chamanes para rituales sagrados y sanación?
Besos

Tawaki dijo...

Mari-Pi-R, efectivamente. Y poco a poco vamos descubriendo más cosas sobre ellos. Fascina imaginar cómo fueron en su momento de mayor esplendor.

Un jubilado, la verdad es que la subida se las trae. Mi guía, que era muy listo, paraba de vez en cuando con la excusa de explicar algo o sacar fotos. Esos descansos nos venían muy bien. También fue un acierto ir a primera hora de la mañana, cuando todavía no hacía demasiado calor.

Laura M. en mi primer viaje me quedé con las ganas, ya que tuve que adelantar el regreso, pero luego de desquité con creces. Es un lugar muy interesante al que no me importaría volver.

Rosa María, imagina cómo tuvo que ser la ciudad en su momento. A mí me parece un lugar muy interesante sobre el que además no paran de descubrir cosas nuevas. Impresiona su tamaño, la calidad de las construcciones y toda la historia que transmiten esas piedras a pesar del tiempo transcurrido.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

Tawaki dijo...

Nélida G.A., el truco está en subir y bajar en diagonal. De esa manera es mucho más fácil. Otra opción es bajar rodando, ja,ja, pero no te la recomiendo. Las piedras, ya sea el basalto, o las mismas con las que se construyeron estas pirámides atraen a mucha gente que cree en sus propiedades curativas. En lo alto de la pirámide del sol había una chica descalza y vestida de blanco. Yo no creo en esas cosas, pero sí disfruto de lugares tan emblemáticos como éste. Como bien dices, se trata d culturas antiguas, desconocidas e interesantes a la vez.

Senior Citizen, hay escalones de todos los tamaños, aunque estos no son los más empinados; hay otras ascensiones más complicadas. Los museos están en edificios más bajos, en los palacios que completaban la ciudad junto a las pirámides, y en algún edificio moderno construido con el fin de mostrar al mundo esta belleza de lugar.

Nélida, no lo sabía, pero no me extraña, ya que esa piedra tenía cantidad de usos debido a sus propiedades. Es una cultura, en realidad un grupo de ellas, muy interesante sobre las que me gustaría aprender más y más. Poco a poco se van descubriendo algunos de sus misterios.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.