martes, 17 de noviembre de 2009

Lagunas de Neila

Al sur de la provincia de Burgos, en el centro de la Península Ibérica, encontramos varias lagunas de origen glaciar. La carretera asciende por los Picos de Urbión, hasta alcanzar los 2000 metros.

Es abril, hay nieve y hace bastante fresco, pero vamos bien abrigados. El cielo, muy cubierto, amenaza lluvia y la tarde está oscura.






El coche hay que dejarlo en un pequeño aparcamiento, y continuar caminando por este espacio protegido que pronto será declarado Parque Natural. El acceso es cómodo, pero una intensa lluvia nos devuelve al coche, donde buscamos refugio.


A la mañana siguiente volvemos a intentarlo, en un día espléndido, ideal para caminar por la montaña. Vemos que las lagunas que se encuentran a mayor altitud están cubiertas de una fina capa de hielo.



El agua se escurre montaña abajo cuando no la miran. Durante un tiempo, hubo aquí pequeñas presas para facilitar el aprovechamiento humano, pero las quitaron en el 2007 para devolverles su aspecto natural (Wikipedia).



Un poco más abajo, caminando una media hora por un sendero sin desniveles, se alcanza esta otra laguna.


martes, 3 de noviembre de 2009

Sillustani


Hemos madrugado mucho para tomar un avión desde Arequipa a Puno y nada más dejar las maletas en el hotel marchamos para ver la ciudad. Después de comer, contratamos un taxi que nos lleve a Sillustani, que está a cuarenta kilómetros, y le pedimos que nos espere tres horas, porque queremos ver la puesta de sol.


Llegamos a media tarde, cuando el sol aún está alto y hay mucha luz.



Coincidimos con algunos grupos organizados, pero como ellos hacen el circuito corto, no es difícil darles esquinazo. Buscando un poco de soledad terminamos rodeados por un rebaño de ovejas y alpacas. Una indígena que los conduce nos pide un sol (25 céntimos de euro) por la foto, y aunque le digo que nosotros estábamos allí antes, se lo damos.



La laguna Umayo es muy fotogénica y aparece en muchas de nuestras fotos. Mientras, el cielo se va cubriendo de nubes.


Estas torres cilíndricas se llaman chulpas y fueron utilizadas como lugar de enterramiento por la cultura Colla, hace unos setecientos años. Miden unos diez o doce metros de altura, por cinco o seis de ancho, y siempre tienen una pequeña entrada orientada hacia el este.




Los arqueólogos las han vaciado para evitar el expolio.

Los collas eran un pueblo de origen desconocido que habitó en los alrededores del Lago Titicaca. Momificaban a sus muertos más notables en posición fetal, y los introducían en estas chulpas junto con sus pertenencias.


Poco a poco el día toca a su fin. Lástima que haya tantas nubes.


El horizonte se incendia con los colores del ocaso y se hace de noche en un abrir y cerrar de ojos. Las torres esperan pacientemente a que los visitantes nos marchemos; entre tanto, la temperatura baja considerablemente.




Hay otros cementerios por la zona, pero este es el más accesible, ya que se encuentra entre Puno y el aeropuerto de Juliaca. No dejéis de visitarlo si alguna vez vais por allí.