viernes, 18 de septiembre de 2009

Niágara

Una cortina de agua de cincuenta metros de altura aguarda a los inexpertos marineros del Maid of the Mist, una excursión imprescindible para admirar de cerca esta maravilla de la naturaleza.


Un poco antes, ya en el barco, hemos pasado junto a las cataratas americanas. Al fondo se observa parte del puente que une las dos orillas, así como el mirador construido en los Estados Unidos para compensar el hecho de que se vean mejor desde Canadá.


Fue una tarde de tormenta en la que apenas cayeron unas gotas de lluvia, pero que me brindó la posibilidad de jugar con las luces y sombras. Esta foto ya la habéis visto algunos en Flickr y en mi otro blog, pero no me resisto a ponerla, aunque más pequeña.


Las cataratas, formadas en la última glaciación, continúan erosionando el terreno, retrocediendo por el curso del río que lleva el mismo nombre.


Un rayo de sol se cuela entre las nubes en el momento justo, mientras los barcos siguen zarpando sin descanso, llenos de turistas eufóricos, armados hasta los dientes de la más reciente tecnología.



Observamos la puesta de sol desde la tranquilidad de uno de los muchos miradores. Hay gente por todas partes, pero el espacio es amplio y nos repartimos. Como de costumbre, la mayoría se conforman con salir en un par de fotos, así que el resto disponemos de tiempo de sobra para disfrutar las vistas con calma.




La luz cambia constantemente y las fotos caen en una sucsión imparable. La sensación de estar viviendo un momento único que seguramente se repite todas las tardes. Esa cantidad tremenda de agua que se eleva al fondo, arrastrada por el viento.



Una hamburguesa en un conocido restaurante mientras hacemos tiempo para que caiga la noche e iluminen las cataratas. Por desgracia hoy no hay fuegos artificiales.




A la mañana siguiente aún nos da tiempo a dar otra vuelta, antes de coger el autobús de vuelta a Toronto.

21 comentarios:

Isabel dijo...

Qué maravilla de viaje, y qué delicia de cascada... es algo que no descarto realizar un día. Besos.

Cyllan dijo...

Anda! Acabo de ver una cosa nueva para mí, las cataratas por la noche. Las iluminan con colorines jeje. Oye usaste trípode o te apoyaste en algo (o alguien)?
La última foto da vértigo, que cerca!

cruz dijo...

vengo de pasar frío en Ruta 40 y ahora me voy a refrescar un poco en el niagara, porque tu lo hiciste no? imagino que esta ultima foto al menos te mojarias los dedillos de los pies, jaja, en fin muy bonitas, me quedo con esta ultima. bsos.

Neli dijo...

Qué lugar más bonito.
Las fotos me gustaron mucho. La primera me brindó la posibilidad de meterme dentro de la catarata, he imaginado la fuerza del agua y el ruido que provocaría, si además hacía viento te mojarían las gotas....
La primera nocturna es espectacular. ¿y dices que no habían fuegos artificiales? ¡cachis!
Y la última....es fantástica, tal vez mi favorita.

Un beso.

SilviaE.D. dijo...

Hola Tawaki!
Me impresiona la fuerza con que cae el agua .Debe ser impresionante verlas desde ahí abajo. Parece la Garganta del Diablo, pero cuando está crecido el Iguazú.
Maravilloso!
Un beso!

angela dijo...

Tawaki, ¡cómo me gustaría estar allí.... aprovechando ese magnífico atardecer... con ese color!. Eres afortunado y me alegro porque por lo menos nosotr@ lo podemos ver gracias a tí.Feliz domingo.Un abrazo Angela

Tawaki dijo...

Isabel, no es nada complicado. Puedes ir desde Nueva York, por ejemplo, pero no te olvides de que lo mejor se ve desde Canadá. Un beso.

Cyllan, apoyé la cámara donde pude. Una vez que la gente ha hecho su foto son pocos los que quedmos, así que no hay problemas de espacio. Un beso.

Cruz, los dedos de los pies y algo más, porque el viento lleva el agua a todas partes. En Ruta 40 te esperan varios días de hielo, así que mejor te abrigas. Un beso.

Neli, te dan un impermeable muy bueno, pero aún así la impresión de estar bajo el agua es enorme. Si vas tienes que subirte en el barco. Un beso.

Silvia, la Garganta del Diablo es más grande y profunda, pero esta tampoco está mal. Un beso.

Ángela, es lo que tienen las tardes de tormenta. Fue precioso y me siento muy afortunado. Un beso.

Muchs gracias por vuestros comentarios.

Abejitas dijo...

Qué maravilla Diossss, me encantan esas fotos, muy buenas.

Besitos de miel

Abuela Ciber dijo...

Que belleza, uno se queda extasiado viendo, oyendo un regalo de la naturaleza.
Grato que hallas compartido las fotos, yo no iré asi que me place verlas, felicitandote a tí por haber estado en situ.
Por acá visite las Cataratas del Iguazú y me bautice ja ja en ellas.
Realmente uno queda impactado ante tanta grandiosidad no???

Cariños

Sylvia Reguero dijo...

De la que me libre..... Un abrazo

Qalamana dijo...

Las cataratas son aún más bonitas a través de tu cámara: gracias por compartirlo!

Hache dijo...

Impresionante sin duda. Adoro viajar y descubrir lo que la naturaleza ha sido capaz de hacer solita ...

Conozco las de Iguazú y lo que más me sorprendió fue su sonido. Tú casi nos lo has puesto al oido.

Tawaki dijo...

Abejitas, muchas gracias por el cumplido, pero no fue difícil dado lo bonitas que son. Besos.

Abuela Ciber, disfruté de Iguazú durante un par de días maravillosos. Un beso.

Sylvia Reguero, no lo sabes bien, ja,ja. Besos.

Qalamana, así da gusto recibir comentarios. Gracias.

Hache, Iguazú es lo más bonito que he visto en mi vida. Si te gusta viajar ya tenemos algo en común; para mí es como un vicio.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

bahhia dijo...

Visto al natural debe ser sobrecogedor.

Un abrazo!

nélida dijo...

Definitivamente otro paisaje, pero bien bonito, sin las luces de colores, claro.
Besitos

Tawaki dijo...

Bahhia, lo es, por muchos lugares que se vean, uno no termina de acostumbrarse a las fuerzas de la naturaleza. Un abrazo.

Nélida, ya ves que es otra cosa, que no se pueden comparar. Un beso.

Gracias a las dos por la visita.

SANDY dijo...

Tawaki que lindas fotografías, nunca había visto las cataratas iluminadas al anochecer. Precioso espectáculo, gracias por compartirlo con nosotros.
Un saludo

Roberto Ayape dijo...

Es de esos lugares en los que hay que estar y conocer ¿verdad?.
Tus fotografías (Tu reportaje) transmiten emoción e invitan a conocerlo en persona.

Me ha gustado pasarme por aquí, y seguiré haciéndolo. Gracias por tu comentario en el mío, veo que compartimos el gusto por los viajes.

Un abrazo.

Tawaki dijo...

Sandy, son maravillosas y es un placer poder compartirlas con vosotros. Gracias.

Roberto Ayape, es verdad, compartimos el gusto por los viajes. Te recomiendo Niágara. Quizás sea demasiado turístico, pero aún así merece la pena. Gracias por pasar por aquí.

Raquel dijo...

Uf!!! qué ganas de ir

Tawaki dijo...

Raquel, no sé a qué esperas...