martes, 4 de agosto de 2009

Abu Simbel

La Lonely Planet, una de mis biblias de viaje habituales, no recomienda ir en autobús desde Asuán hasta Abu Simbel, pero por una vez no estoy de acuerdo. La carretera está muy bien asfaltada, son sólo trescientos kilómetros, el viaje no es incómodo en absoluto y se puede ver el desierto aunque sea a través de un cristal.

El mejor momento para hacer fotografías es por la mañana, porque tendremos el sol a nuestra espalda, pero por la tarde habrá menos gente, sobre todo cerca de la hora del cierre, en torno a las seis. Yo me quedé a pasar la noche, en un hotel con una piscina de ensueño y bonitas vistas del Lago Nasser.




El conjunto de Abu Simbel consta de dos templos excavados en la roca, el de Ramsés II y el de Nefertari. Ambos se encuentran en una explanada a pocos metros de la orilla del lago, que en realidad es un embalse, y son de los que mejor se conservan en todo Egipto.

Fue precisamente la construcción de esta presa en la década de los sesenta, la que motivó que la mayoría de los templos que iban a quedar cubiertos por las aguas tuvieran que ser trasladados a una zona más segura.


España participó de forma activa en esta reubicación, formando parte del equipo internacional que cortó las fachadas de los templos en grandes trozos que fueron luego ensamblados en su nuevo emplazamiento. Las montañas que vemos ahora son falsas y tienen dentro una cúpula de cemento.

El mayor de los templos alberga cuatro esculturas en el interior que representan al faraón Ramsés II junto a otros tres dioses fundamentales en la cultura egipcia Amón, Ra y Ptah. Se ha conservado la orientación del templo, de forma que cada 20 de febrero y 20 de octubre los rayos del sol iluminan tres de las cuatro estatuas. Ptah, el dios de la oscuridad queda oculto en la sombra.

Sacar una foto del templo sin gente requiere algo de paciencia, pero puede conseguirse cerca de la hora de cierre, cuando las hordas de turistas están cansadas de ver templos.


Los templos estuvieron protegidos por las arenas del desierto hasta que J.L. Burckhardt lo encontró en 1813. Las esculturas de la entrada tienen veinte metros de alto.



Os dejo aquí una muestra de los muchos relieves que decoran la fachada. Por desgracia, no está permitido hacer fotos en el interior de los templos, algo comprensible, si tenemos en cuenta que las paredes están policromadas. Podemos ver a varios prisioneros encadenados, así como al faraón uniendo las plantas del Alto y Bajo Egipto.



En el otro templo, algo menor, encontramos a Hathor, diosa del amor y la belleza, encarnada en la gran esposa real Nefertari. Aquí las estatuas de la fachada son seis, igual de imponentes que las otras.

Aquí tenéis una foto con gente para que veáis la altura de las esculturas.



Me quedé a ver el espectáculo de luz y sonido, pero a mí no me pareció nada del otro mundo. Pude, eso sí, hacer una foto del templo de Nefertari iluminado por los focos.

12 comentarios:

SilviaE.D. dijo...

Hola Tawaki!
Espectacular!! Esa foto nocturna...impresionante!
Gracias por mostrar tanta belleza!
Un beso!

nélida dijo...

Ha de ser una pasada, como dicen uds, andar por allí. Bellas imágenes!

Las lineas de Nazca todo un misterio, que se siente verlas, como vos lo has hecho?
Besitos

Zara dijo...

Wow!! Qué bonito!! Me ha encantado, de verdad. Maha Salama
Besos,xaop

Abejitas dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Abejitas dijo...

Es precioso.

Besitos de miel.

cruz dijo...

Bueno... como vete tu a saber en que parte del mundo estas en este momento porque no hay quien te siga la pista, pues nada que te lo pases muy bien! y yo seguire disfrutando con tus fotos y tus relatos de esos viajes tan fantásticos. bsos.

Qalamana dijo...

Cuántos gratos recuerdos Tawaki!!!

Yo fui por la mañanita temprano y fue tarea imposible fotografiar la entrada de los templos sin gente :(

Creo que Abu Simbel fue lo que más me gustó junto con el templo de Luxor al anochecer...

Tawaki dijo...

Silvia, me encanta cómo quedó.

Nélida, pue sí, una pasada. Nazca bien, pero me decepcionó un poco porque se ven demasdiado rápido.

Zara, me alegro.

Abejitas, hay muchos lugares por descubrir donde pasarlo bien. No hace falta irse tan lejos.

Cruz, pues estoy en Madrid, en casita, como un buen chico, ja,ja.

Qalamana, coincido contigo. Puede que hubiera menos gente por la tarde, pero con el sol enfrente no es lo mismo.

Muchas gracias a todos por vuestros comentarios.

bahhia dijo...

Si las fotos resultan impresionantes, estar allí mismo debe ser ... lo más!!!

Saludos.

Frabisa dijo...

Pero cómo me pones estas fotos de Egipto??? no ves que me sacan el sueño, estoy como loca por ir a Egipto. Tengo un problema y son las fechas, mi pareja es profesor y no quiere ir en verano, así que si no me animo a ir sola, me queda tela para esperar a la jubilación, jajjajaa.

Preciosas fotos Tawaki, mientras tanto me recreo con tus relatos.

un besazo

Patricia dijo...

Que lindo, amigo! El hotel se ve comodo y realmente de ensuenyo.
Perfecta la construccion en coordinacion con el sol, dejando a Ptah en la oscuridad!
Gracias a tu paciencia me he deleitado con las fotos que te quedaron hermosas!
besos, feliz semana.

Tawaki dijo...

Bahhia, pues ya te lo puedes apuntar, porque es de los lugares que hay que conocer a toda costa.

Frabisa, no te recomiendo ir en verano. Yo fui en Semana Santa y hacía un calor que te morías. La mejor época es entre noviembre y febrero/marzo, así que a lo mejor unas Navidades. Lo ideal son diez días, pero en una semana puedes ver bastante. Anímate.

Patricia, me alegro de que te haya gustado. Te pilla un poco lejos, pero seguro que disfrutarías un montón.

Gracias a las tres por la visita.