miércoles, 21 de julio de 2010

Peterhof

Habíamos aterrizado la tarde anterior y esta era nuestra primera mañana en San Petersburgo. En vista de que hacía buen tiempo y de que teníamos nuestras fuerzas intactas, decidimos visitar uno de los palacios que se encuentran en el extrarradio de la ciudad, Perterhof.

Se puede llegar en tren o en barco, navegando por el Golfo de Finlandia durante cuarenta y cinco minutos. A mí me habían recomendado esto último y creo que es la mejor opción.

Esta es la primera impresión que se tiene del palacio y de los jardines. Se llama el canal del mar, y como se puede apreciar, no estábamos precisamente solos. Al fondo podemos ver el Palacio Grande.


La fuente de Sansón abriendo con las manos las fauces del león es espectacular.



Este palacio, que fue residencia de los zares hasta la Revolución de Octubre, en 1917, es una joya arquitectónica, aunque está reconstruido en su mayor parte, ya que sufrió muchos daños durante la Segunda Guerra Mundial. Afortunadamente, la mayoría de objetos que contenía habían sido puestos a buen recaudo.

Aunque no dejan hacer fotos, merece la pena ver el interior.



Hay otros muchos palacetes repartidos por los jardines. Y más fuentes. Tanto que es imposible verlo todo en un día.




Según la Wikipedia el parque inferior es el complejo de fuentes más grande del mundo. No sé, pero a mí me parece que Versalles es mayor, y las fuentes son sin duda mejores.



Ésta, llamada la fuente del sol es original, especialmente a contraluz.



¿Quién se resiste a meter la mano en las aguas del Golfo de Finlandia? Yo no.


Por allí cerca nos esperan más flores y más edificios.



Un mirador en el que podríamos pasar toda la tarde, si es con vodka helado, mejor.


Volvemos a los jardines. A las fuentes de Adán y Eva, que me llaman menos la atención.


Las últimas fotos antes de subir al barco. Es una sensación extraña, la de no haber parado en todo el día y tener que marcharte sin haberlo visto entero. Definitivamente, no estamos acostumbrados a estas dimensiones tan colosales.