sábado, 4 de julio de 2009

Las líneas de Nazca

No estaba previsto volver a subiros en una avioneta en tan corto espacio de tiempo, pero esto de ir haciendo entradas sobre la marcha es lo que tiene. Hemos tenido suerte, porque nos tenían reservada una más grande, pero al final sólo seremos cinco pasajeros y el piloto ¿Subimos?


Estas líneas, llamadas geoglifos, también podemos encontrarlas en el norte de Chile, e incluso cerca de Lima, pero las de Nazca son las más conocidas. Algunas tienen más de 100 metros de largo, por lo que sólo se pueden ver bien desde el aire, lo que ha motivado no pocas interpretaciones un tanto peregrinas. Hay líneas, figuras geométricas y representaciones de plantas y animales.

Nada más despegar sobrevolamos el desierto que rodea la ciudad de Ica. Hace mucho calor y la avioneta da varios bandazos. Tenemos que volar durante media hora antes de llegar a las líneas.






Los primeros triángulos nos cogen expectantes, con la nariz pegada al cristal, intentando desentrañar toda esa amalgama de líneas extrañas. No es fácil, he recortado la mayoría de las fotos para que no os dejéis los ojos, pero no sé si será suficiente.


Los análisis de carbono 14 han permitido datarlas entre el 300 a.C. y el 800 d.C aunque algunas podrían ser más modernas, apenas de unos cien años antes de la Conquista y se estima que podrían haber sido hechas en un periodo de cien años.


Parece que las líneas se hicieron retirando piedras y guijarros de manganeso y óxido de hierro, de forma que el color de la tierra cambia. No son profundas, apenas tienen unos centímetros, pero la ausencia de lluvias y de vientos hace que se hayan preservado inalteradas. Tan sólo fueron estropeadas por los vándalos que condujeron sobre ellas.

Aquí tenéis, en la parte de debajo de la foto, la figura del astronauta, una de las más conocidas.


Hay muchas teorías sobre su creación, pero lo cierto es que el enigma sigue sin resolverse. Maria Reiche las interpretó como un inmenso calendario astronómico, pero parece que la mayoría de las líneas no coinciden con ninguno de los astros conocidos en aquel tiempo.

Más adelante, en 1978, Morrison creyó que se trataban de caminos sagrados y que las figuras de animales representaban dioses mitológicos.

Aquí está la figura del mono. No sé si podréis verla bien a pesar de que la he ampliado.


Los Nazca, el pueblo que construyó la líneas, creían que las montañas controlaban la meteorología. Como podéis imaginar, en un desierto como éste, el agua tenía mucha importancia, porque el pricipal río corría bajo la superficie y la vida de estos hombres parecía depender del estado de ánimo de los dioses. Muchas líneas señalan fuentes de agua y se cree que mientras las espirales y figuras en zigzag están relacionadas con el agua, las figuras antropomorfas representan deidades.

En esta foto hay un cóndor, y en la otra un colibrí.



La carretera panamericana cruza el desierto junto a las líneas.


Las líneas se entrecruzan sin orden aparente. Se piensa que se debe a que cada familia y cada pueblo tenía sus propias líneas, una costumbre que se mantiene en Bolivia, lo que explicaría el caos reinante.

Aún hoy día se sigue asociando a las arañas con la lluvia, mientras que la tarántula es un símbolo de fertilidad. No deja de ser curioso que tanto el mono como el zorro (del que no tengo foto) y la araña tengan sus órganos sexuales tan bien definidos. ¿Otra prueba de su relación con la fertilidad?

La araña.


Hay algo que leí y que me llamó mucho la atención: hay figuras como la del mono que sólo tiene cuatro dedos en vez de cinco, y parece que los incas (posteriores a los nazcas, pero herederos en parte de su cultura) creían que personas y animales con un número inusual de dedos podrían descender de los dioses, de los relámpagos y los truenos

Es curioso, porque Tawaki es el dios polinesio del relámpago y del trueno, y tiene cuatro dedos en su mano izquierda.

Os dejo con más fotos del paisaje del desierto. Parece que el suelo estuviese hecho de papel cartón y que un niño se haya entretenido en plegarlo y arrugarlo mil veces.


Espero que os haya gustado.