lunes, 27 de octubre de 2008

Faros Gallegos I

Os traigo hoy unos pocos de los numerosos faros gallegos. Las fotos están escaneadas, porque son del 2002 y en aquel tiempo Tawaki aún tiraba con analógica.

Empezamos el recorrido en Estaca de Bares, el más septentrional de la península, construido en 1849 en un lugar que marca la frontera imaginaria entre el Atlántico y el Cantábrico. Como curiosidad, tiene una escalera de hierro forjada en la antigua fábrica de Sargadelos.


El mar rompe con fuerza contra la costa, que como veis es muy abrupta. A pesar de ser el mes de junio las nubes nos acompañaron buena parte del viaje.




No muy lejos de allí está el Cabo Ortegal, Cariño y la ría de Ortigueira, con su faro pintado de rojo y blanco.



Y los acantilados de A Capelada, los más altos de Europa, con sus 612 metros sobre el nivel del mar.




El acceso a Punta Candieira no es apto para los que padezcan de vértigo. La carretera serpentea peligrosamente y dar la vuelta no es nada sencillo, pero el paisaje merece la pena.





Seguimos camino ahora hacia el Cabo Touriñán, el punto más occidental de la Península Ibérica, a pesar de que muchos creen que tal honor corresponde al Cabo de Finisterre.




Terminamos esta primera visita por la costa gallega en Corrubedo, conocido por sus famosas dunas de fina arena.




Galicia es una región preciosa que os animo a visitar, no sólo por sus paisajes, sino también por su historia, sus gentes y su gastronomía. Muchos españoles se vieron obligados a emigrar y aún hoy día la vida aquí no está exenta de peligros.

Hoy hemos echado un vistazo al litoral, pero hay mucho más: bosques centenarios, monasterios románicos, catedrales góticas, castros celtas y pazos reconvertidos en casas rurales. La red de carreteras ha mejorado mucho últimamente, acercando todas estas maravillas al turista que desee perderse entre leyendas.